domingo, 25 de noviembre de 2012

Miércoles, 21 de noviembre de 2012

En el día de hoy tenía clase de nuevo con Adrián, el chico con el que trabajo en Viator.

Comenzamos con un calentamiento golpeando pelotas de fondo, como suelo hacer habitualmente, y...cual fue mi sorpresa negativa...¡la derecha estaba funcionando fatal!

Una de las causas es puede ser que él está un poquito obsesionado con el tema de la empuñadura, y, además, golpea con el brazo muy rígido, con un estilo, para que nos entendamos, muy "robótico". Seguimos tirando unos cuantos "carros" más, pero sin mejora aparente. Probamos el revés, y todo lo contrario, sin problema alguno, magnífico revés éste que él mismo ha descubierto, tal y como os comenté en la fantástica anécdota de la entrada anterior...

Finalmente conseguimos arreglar el problema de la derecha. La solución fue "permitirle" un golpeo  sobre todo en la parte de la terminación, un poquito más liftado. A mí, en principio, me gustan más los golpes más planos, pero él se siente más cómodo así, por lo que a partir de este momento trabajaremos con esta derecha, incidiendo, eso sí, en que la curva que describe la pelota después de ser golpeada de manera liftada, no sea muy pronunciada, es decir, que el liftado no sea excesivo para evitar que la pelota no se levante mucho, sobre todo cuando tengamos a los rivales en la red...

También comenzamos a trabajar la salida de pared de fondo, en este caso de derecha, empezando con la salida "recta". Quiero decir, aquella salida en la que la pelota nos viene con una trayectoria totalmente recta. No es lo más habitual cuando estamos jugando un partido, pero es la forma más sencilla de empezar con el aprendizaje, sobre todo para familiarizarnos con los rebotes y las salidas de la pelota de las paredes.

El ejercicio comenzó un poquito regular, debido a lo que les pasa a todos los alumnos con los que trabajo este golpe: ¡ausencia de un correcto trabajo de ajuste de pasos!

Me explico, bien por "economía de esfuerzos" (por decirlo de una manera elegante), bien por despiste, los alumnos cuando giran y preparan el golpe esperando la salida de la pared, se les olvida dar un pequeño paso hacia atrás, hacia la pared, para facilitar que la pelota, en el futuro golpeo, quede en posición adelantada. Resultado, la pelota queda detrás de nuestro cuerpo, en mayor o menor medida, incumpliendo una máxima fundamental que se aplica en este tipo de golpe: "nosotros SIEMPRE tenemos que estar ubicados ENTRE la pared y la pelota".

¡¡Continuaremos trabajando!!...

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