jueves, 27 de diciembre de 2012

Lunes, 3 de diciembre de 2012


Vuelta de nuevo a las instalaciones del Centro King Sport & Beauty de Almería, donde tenía clase con Juan Rodríguez.

La sesión de hoy la dedicamos, en su totalidad, a la práctica de la bandeja. Todos los ejercicios llevaban incluidos el golpe de bandeja. En mayor o menor medida, introduciendo, antes o después, algún otro golpe, como las voleas por ejemplo, estuvimos trabajando intensamente este golpe, ya que, dada su dificultad, es un golpe que conviene trabajar mucho.

El resultado fue más que satisfactorio. Estuvimos incidiendo muchísimo en la colocación previa al golpeo de la pelota. Además de que la preparación del golpe debe ser muy rápida (colocándonos de lado y llevando los dos brazos arriba), hay que situarse bien detrás de la pelota y dejar ésta bastante a la derecha, o a la izquierda en los casos de los alumnos zurdos, como Juan.

No es necesario, a diferencia del método de enseñanza aplicado bastantes años atrás, cuando el golpe de bandeja era mucho más ocasional, porque, entre otras cosas, no se jugaban tantos globos...dejar "caer" mucho la pelota; si no que, ésta es la idea, se trata de que nosotros "bajemos" la pelota, en el momento del golpeo, haciendo un acompañamiento (gesto a realizar justo después de impactar con la pelota) largo, girando, simultáneamente, con el cuerpo.

Como digo, fue una sesión en la que Juan golpeó numerosísimas veces de bandeja, en cadencias muy continuadas. Buscábamos el objetivo de repetir un gesto técnico, aunque éste no sea muy simple, muchas veces, con el fin de que el "gesto" vaya "automatizándose"...¿les suena esto, a los que hayan seguido éste blog...? Efectivamente, estamos hablando del proceso de mielinización.

  


domingo, 16 de diciembre de 2012

Elige tu profesor ideal



Monitorespadel es una página web dirigida por el Entrenador y Monitor de Pádel Miguel Valero. Resulta de gran utilidad para los que somos entrenadores y monitores de pádel, así como para el público en general, ya que en ella se pueden encontrar numerosos artículos de gran interés, abarcando, prácticamente, todos los temas y campos relacionados con nuestro deporte.

El propio Miguel recibió, de forma anónima, un artículo donde se explica la importancia y necesidad de elegir el monitor de pádel "ideal". El artículo está escrito por una persona que, atendiendo a sus propias palabras, supera la barrera de los 40 años, es practicante y, posiblemente, haya recibido o esté recibiendo clases de pádel.

El artículo, que ha sido publicado y compartido en varias webs y redes sociales, ha tenido respuestas positivas, tanto por parte de profesionales como de usuarios de pádel, ya que refleja una realidad que está ahí presente, y sugiere unas pautas o indicaciones que deberían seguir, en mucha mayor medida, los usuarios, las instituciones y los clubes deportivos, a la hora de contratar o solicitar los servicios de alguien para que imparta clases de pádel.

Antes de dejaros con el artículo completo, dos aspectos importantes a los que hace referencia:
- Rechazar el intrusismo. Contratar monitores titulados, que los hay, ya que éstos son los únicos que han recibido una formación necesaria a la hora de impartir clase.
- No por dar clase con el "campeón de la provincia" se va a aprender más, o se va a terminar jugando como él. Como en muchos deportes, no siempre el mejor jugador es el mejor entrenador.

Os dejo con el artículo:

Este artículo va dirigido a todos aquellos/as que jugamos al Pádel y ya hemos superado la barrera de los 40 (unos chavales). El Pádel se ha convertido en un deporte tremendamente popular, en parte gracias a lo agradecida que resulta su iniciación. El Pádel no nos exige grandes cualidades Físicas y/o Técnicas para poder disfrutar de él. Posee una adaptabilidad que lo hace muy atractivo, es un deporte que se adapta a los niveles de los/as jugadores y cuyo nivel básico para disfrutarlo es alcanzado en muy poco tiempo.
Pero… Si tiene estas grandísimas ventajas y posibilidades porque es cada día más común encontrarnos jugadores/as con lesiones que impiden el disfrute e incluso la práctica del Pádel. ¿Son estas lesiones fruto de una escasa Condición Física?, ¿es el propio deporte nocivo para la salud músculo-articular?, ¿es el modelo de práctica ajeno a la búsqueda de la Salud?, ¿son los monitores culpables de muchas de estas lesiones?
Estas reflexiones en voz alta, pretenden ser el punto de partida a un análisis profundo por parte de Jugadores y Técnicos.
Desde mi humilde punto de vista y sin animo de juzgar al colectivo de Profesores creo que su papel en futuro del Pádel pasa como ha ocurrido en otras áreas de la Actividad Física y Deportiva por actuar en una doble vertiente:
1. Obligarnos a trabajar día a día de manera más rigurosa, obligándonos a la formación continúa y reciclaje de nuestros conocimientos, preparando nuestras clases en función a las particularidades de nuestros alumnos y no dejando que el azar sea nuestro método de planificación y control de nuestro trabajo.
2. Trabajar unidos en exigir a Clubes e instalaciones la contratación de profesionales cualificados que faciliten el desarrollo de nuestro deporte y deportistas.
Es muy probable que a estas alturas de la lectura haya muchos que estéis pensando que estoy ganando muchos enemigos dentro del Pádel en unas cuantas líneas y lo entiendo, pero sinceramente no me preocupa atizar a oportunistas que aprovechando el momento, ven en el Pádel una manera fácil de ganar dinero, sin reparar en el daño que hacen a sus alumnos y al deporte en general al carecer de la formación adecuada y el talante necesario para introducirse en el mundo de la Docencia. Realmente me preocupan esos buenos profesionales, que sin duda abundan, y que se enfrentan constantemente a situaciones surrealistas que le quitan las ganas a cualquiera de continuar luchando por un Deporte profesional y cualificado al servicio del disfrute y salud de nuestros clientes. Profesionales cualificados son considerados de la misma forma que personas que no saben absolutamente nada de Actividad Física, Ejercicio y/o Deporte. Durante toda mi vida profesional me he encontrado con una visión errónea de lo que la gente considera que es un buen entrenador. ¡Para ser buen entrenador hay que ser un gran jugador!.Frase típica entre alumnos. Ser entrenador requiere conocer a fondo este deporte y haber tenido vivencias que le ayuden en su bagaje de conocimientos y sensaciones,pero no por haber sido un “Campeón” tiene asegurado el éxito como monitor y/o entrenador. Como ejemplo podemos analizar el caso de Rafa Nadal, uno de los mejores deportistas de la historia que ha sido entrenado toda su carrera por su tío, el cual no ha sido deportista destacado en el Tenis.
¿Que hacer como Jugadores?
Vamos a plantear una serie de aspectos que pueden colaborar a que disfrutemos más del Pádel, sepamos analizar si mi proceso de enseñanza es el deseable y evitemos las lesiones como factores que nos alejarán de nuestro deporte favorito. Aconsejo ir poco a poco en nuestra incorporación al Pádel y una vez estemos metidos de lleno en él no nos obsesionemos. No por jugar dos partidos diarios vamos a jugar mejor, no por dar 5 clases a la semana vamos a mejorar más rápido y de forma permanente, no por inscribirnos a treinta torneos vamos a subir de nivel.
Actuemos con tranquilidad y objetividad, no nos dejemos llevar por la emoción.
El primer aspecto que debemos abordar hace clara referencia al binomio Quiero-Puedo. Con ello quiero decir que toda persona que se ve atraída de manera importante por un deporte debe tener claro cuales son sus condiciones y posibilidades. Es el punto de partida coherente y que más nos puede ayudar. Hay que valorar:
1. Mi edad. Es duro pero inapelable. No debo asumir situaciones de riesgo condicional o músculo articular excesivo si ya no tengo 20 años. Con 40 estamos perfectamente preparados para jugar al Pádel a buen nivel pero debemos comenzar a centrarnos en evitar lesiones, facilitar la recuperación tras entrenamiento y/o partidos y buscar las ejecuciones más eficaces en relación a la salud.
2. Mi nivel de experiencias deportivas. Una persona que siempre ha practicado deporte tendrá un mayor nivel de Condición Física, una mayor coordinación segmentaria y/o viso-motora. Si somos personas que descubrimos la práctica deportiva tras escasas experiencias motoras a lo largo de nuestra vida no debemos preocuparnos pero si actuar con claridad. En primer lugar deberíamos asegurarnos un trabajo dirigido a nuestra motricidad básica. Si nos movemos mejor, percibimos, decidimos y actuamos con mayor precisión aseguraremos un aprendizaje de más calidad.
3. Historial de Lesiones/enfermedades. Es interesante realizar una revisión al historial médico personal de cada uno y valorar si existen lesiones y/o enfermedades que requieran atención especial a la hora de iniciarnos en un Deporte en concreto.
4. Mis Objetivos. Si hemos valorado nuestra edad, condición física, experiencias deportivas y revisión de nuestro historial médico de forma objetiva y adecuada estaremos ante el punto de partida ideal y perfecto a cualquier Iniciación Deportiva. Partimos de la certeza absoluta en relación a nuestras características, limitaciones y puntos fuertes. Con ello no sólo podemos asegurar un aprendizaje de calidad sino también una práctica exenta de Lesiones.
El segundo aspecto y no menos importante, hace referencia a la elección y valoración del equipo de profesores que se encargarán de mi iniciación deportiva. Es cierto que dado el escaso conocimiento que poseemos de una actividad cuando nos aventuramos en su aprendizaje no seremos capaces de manera inmediata de distinguir al buen profesional, pero en muy poco tiempo podemos realizar un análisis del proceso de aprendizaje y valorar si es el que me conviene o no.
Anteriormente he planteado las bases que cualquier alumno puede aplicar a su iniciación deportiva, pero además queda claro que un buen profesional no pasaría por alto este análisis de sus alumnos.
A grandes rasgos podemos definir una serie de aspectos que diferencian a los buenos profesionales de aquellos que no lo son:
1. Un buen profesional siempre cumple con sus obligaciones en días y horas señalados. Nunca falla ni se inventa excusas.
2. Sabe que aspectos son positivos y/negativos de cara a tu aprendizaje.
3. Siempre prepara sus sesiones con antelación y en relación a lo valorado previamente.
4. Debe explicar todo lo que hacemos, no limitarse a tirar bolas, o como se suele decir “tirar cacahuetes”.
En definitiva, aunque puede no ser fácil distinguir al Profesor Ideal si podemos aprender a descubrir a Imitadores. Desconfía de clases que tienen mucho ritmo pero no te aportan mejoras. No te dejes convencer para que tus clases sean siempre partidos. Hay muchas cosas que hacer, incluso partidos,pero siempre dentro de una planificación sería, rigurosa y de la que tengas información. No aceptes como explicación ” hazlo así”. Tu profesor debe explicar de forma clara y con la metodología que facilite una mejor comprensión y aplicación de lo aprendido.
Si no te diviertes no aprenderás, pero es factible aprender, divertirse y trabajar. Pagar es un sacrificio y ello implica en tu profesor un gran trabajo para acercarte conceptos de la forma más asequible y provechosa. No renuncies a ello.
El Pádel es maravilloso, disfruta al 100%, exige Profesionalidad, rechaza imitaciones.

Antes de finalizar, aunque ya lo habéis leído, quisiera destacar uno de los últimos párrafos, porque destaca cuatro cualidades, podríamos añadir alguna más, que, como dice el propio autor del artículo, diferencia a los buenos profesionales de los que no lo son:

1. Un buen profesional siempre cumple con sus obligaciones en días y horas señalados. Nunca falla ni se inventa excusas.
2. Un buen profesional sabe que aspectos son positivos o negativos de cara a tu aprendizaje.
3. Un buen profesional siempre prepara sus sesiones con antelación y en relación a lo valorado previamente.
4. Un buen profesional debe explicar todo lo que hacemos, no limitarse a tirar bolas.


miércoles, 12 de diciembre de 2012

Martes, 27 de noviembre de 2012

Como cada martes, a primera hora de la tarde, entre las 17 y las 19 horas, tenía clase con mis "pequeñas" (Alba, Luna, Marta y María) en el Residencial La Térmica de Almería.

Como ya expliqué en una entrada anterior, cada media hora va entrando a la pista cada una de ellas. Con este sistema, debido a la imposibilidad de que los grupos sean más grandes, de que pudiera contar con mas niñ@s, el trabajo y el desarrollo de la clase en ocasiones puede llegar a ser un poco aburrido, sobre todo en la pareja de menor edad.

Es por ello que debo, en primer lugar, prestar atención para que este aburrimiento no aparezca; y, en segundo lugar, permitirles, dentro de un orden, que ellas estén un poco a su aire, lo que visto de otro modo podría parecer que no están atendiendo o que están perdiendo el tiempo.

Respecto a las dos mayores, Marta y Alba, la segunda es la más loca del grupo. Se distrae con cualquier cosa, siempre está bromeando, hay que hacer mucho hincapié para que ejecute las ordenes, etc. Marta, por su parte, es capaz de mantener más la atención y se pueden hacer ejercicios más continuos y más trabajados.

Marta y Alba

Las más pequeñas, Luna y María, representan los dos extremos. Luna tiene una derecha que no es un golpe que ejecute de atrás hacia delante, sino de abajo hacia arriba. Cuando prepara lleva la pala arriba, detrás de la cabeza, y, después de golpear la pelota, la sube inmediatamente arriba. Es el golpe, como le llamo yo, del "molinillo". Llevo tiempo trabajando en esto, con el fin de conseguir que mejore ese movimiento, pero, como decía antes, son tan pequeñas que la carga de trabajo, en la media hora que están en pista, es muy poca.

María, sin embargo, y a pesar de tener la misma edad, es el polo opuesto. Es, incluyendo a las mayores, la más trabajadora del grupo con diferencia, y la que más interés pone. Ya incluso consigo mantener peloteos con ella, cerca de la red, en los que tocamos, entre los dos, más de diez veces la pelota. Ella me hace gracia, a veces, porque es la que dirige un poco la clase. Estamos haciendo, por ejemplo, derechas y reveses, y, de repente, dice: "ahora, salida de pared", y, lógicamente, como he comentado al inicio...¡no tengo más remedio que hacer caso!

María y Luna (en el centro y a la derecha) con una amiga




domingo, 2 de diciembre de 2012

Viernes, 23 de noviembre de 2012


Hoy no tenía que desplazarme hasta Almería, como suele ser habitual, ya que tenía clase en Roquetas de Mar, más cerca de casa, lo que se agradece de vez en cuando.

Tocaba trabajar con Charo y María Ángeles. Las clases las damos en las pistas del Residencial Vereda Golf. Son dos chicas que se pusieron en contacto conmigo después de haber tenido una mala experiencia con las clases, tras haberse apuntado a un curso que impartían en unas instalaciones de Roquetas, y del que salieron muy desencantadas por la mala organización del curso en cuestión y el descontrol a la hora de recibir las clases. (Al hilo de este tema, en breve publicaré una entrada donde podremos ver un interesante artículo sobre la "distinción" entre buenos y malos profesionales en el "gremio" de los monitores y profesores de pádel).

Ellas están disputando, actualmente, una liga de pádel, incluso, juntas o separadas, están haciendo sus primeras incursiones en "competición" apuntándose a algunos torneos, siempre dentro de su categoría. Lo que ocurre  es que las han colocado, en la liga, en un grupo donde la mayoría de las parejas tienen mucho más nivel que ellas, por lo que están perdiendo todos los partidos con resultado abultado en contra.

Una vez descrita la situación, puedo comentar que el trabajo que estamos realizando va encaminado a un doble objetivo. En primer lugar, tratar de que mejoren la técnica de sus golpes, buscando que aumente su nivel de juego. En segundo lugar, ya estamos viendo situaciones tácticas y estratégicas, muy básicas, como por ejemplo la colocación en la pista, como se deben de mover, etc, con el fin de que puedan ir aplicándolas en sus partidos de competición.

En próximas entradas dedicadas a esta pareja, os colocaré algunas fotos de ellas, para que las conozcáis, e iré comentando como evoluciona el trabajo desarrollado.